jueves, 21 de junio de 2007
¿DÓNDE ESTÁN TODOS?...
Camino entre la gente, la gente de mi entorno… todo está enrarecido, todo se presenta ahora mas que nunca ajeno a nuestra existencia, ni siquiera tengo algo que ver con los que antes eran mis amigos… sigo teniendo anhelos, y calor tras grandes y pequeños esfuerzos… pero todo es diferente… cada vez es peor… Pensaréis que este sitio es INFINITAMENTE PESIMISTA… pero es esa la sensación que me da, todo me da tristeza, todo me produce nostalgia, tal vez, este estado solo sea el miedo o el inconformismo ante el cambio… sé que hay que cambiar, pero no estoy dispuesta de este modo… esto ya no me pertenece…
martes, 12 de junio de 2007
Los perros y las cigüeñas se baten en duelo. La noche está tranquila. Miro a mi alrededor, y lo veo todo “no mío”, lo veo todo ajeno, me siento en un segundo plano, como si el aturdimiento otra vez se apoderase de mí… me pitan los oídos… pronto caeré mala… después de esta ausencia de hambre que ya he posteado.
Se presentan ante mí, curvas que muestran el desatino y también trazos que siguen marcando el vaivén de mis días, la pobreza que me llena, ni bienes ni servicios de ningún tipo llenan mi vida.
Recuerdo una cara cansada, unos ojos llorosos… un bunker sin una sola ventana, un par de taburetes en el mismo sitio de siempre, y unos ceniceros atorados. Gente que va y viene, gente alejada de mi estado. ¿Mi estado?... otra vez se va repitiendo lo mismo… vuelvo a estar perdida, vuelvo a querer volar con alas rotas, alas amputadas que me impiden ser del todo yo…
Y miro al resto, y se que no tienen nada que ver conmigo… pero vuelvo a ver mi fracaso, mi ausencia de amor al esfuerzo, mis pocas ganas… mi mala suerte…
Y quiero otra vez salir corriendo, quemar esos folios llenos de rayones que no me van a servir para nada, quiero olvidarme de todo lo que sé… dormir mil horas sin que nadie se de cuenta de que he dejado de existir…
… pero algo, algo me sigue atando a todo esto… aquí me encuentro, capaz sólo a veces de dar todo lo malo y todo lo bueno de mí…
…aquí seguiré…diquelando unas veces y siñelando cieguna otras…hasta que algo me dejisele najarme…
Se presentan ante mí, curvas que muestran el desatino y también trazos que siguen marcando el vaivén de mis días, la pobreza que me llena, ni bienes ni servicios de ningún tipo llenan mi vida.
Recuerdo una cara cansada, unos ojos llorosos… un bunker sin una sola ventana, un par de taburetes en el mismo sitio de siempre, y unos ceniceros atorados. Gente que va y viene, gente alejada de mi estado. ¿Mi estado?... otra vez se va repitiendo lo mismo… vuelvo a estar perdida, vuelvo a querer volar con alas rotas, alas amputadas que me impiden ser del todo yo…
Y miro al resto, y se que no tienen nada que ver conmigo… pero vuelvo a ver mi fracaso, mi ausencia de amor al esfuerzo, mis pocas ganas… mi mala suerte…
Y quiero otra vez salir corriendo, quemar esos folios llenos de rayones que no me van a servir para nada, quiero olvidarme de todo lo que sé… dormir mil horas sin que nadie se de cuenta de que he dejado de existir…
… pero algo, algo me sigue atando a todo esto… aquí me encuentro, capaz sólo a veces de dar todo lo malo y todo lo bueno de mí…
…aquí seguiré…diquelando unas veces y siñelando cieguna otras…hasta que algo me dejisele najarme…
lunes, 11 de junio de 2007
...PARÁSITOS CON FORMAS DE MUJER( QUE NO DE SEÑORA)...
viernes, 8 de junio de 2007
....D-INDECENTES....
Lanzan piedras con sus lenguas
Son dragones amaestrados
Son mugre reseca
Malditos excrementos
Que me quieren ahogar
Lo consiguen…
No logro respirar
Maldita suerte la mía
Mucho lobo
Mucho perro
Mucho troll maldito
Son dragones amaestrados
Son mugre reseca
Malditos excrementos
Que me quieren ahogar
Lo consiguen…
No logro respirar
Maldita suerte la mía
Mucho lobo
Mucho perro
Mucho troll maldito
jueves, 7 de junio de 2007
...CULTIVANDO INSPIRACIONES...
Cada vez queda menos tiempo... menos tiempo para todo... para morir... para seguir el camino acertado...para intentar no perder el rastro, para conseguir estar acertado con la decisión, pronto pasará este suplicio, este dolor de estómago, esta ausencia de hambre... esta desidia que me come como al Robe...o esa ultima vida que me queda para vivirla a tu lado como a Antonio Flores. No queda mucho tiempo, pronto nos veremos de nuevo, pronto tú ya te habrás perdido en el tiempo... porque los créditos de éste se van consumiendo... No puedo pararlo... va muy, muy deprisa... además... la desidia de antes ha terminado conmigo... ya no hay forma de sacar el corazón de las tuberías de este cuarto... (báilame el agua) el pasado queda encerrado en una bolsa de nylon, exenta de todo mal, ausente y conforme de toda mierda... el pasado es afortunado, mejor que el presente e incluso superable a los planes de futuro que tal vez sean los que nos permiten seguir vivos... prefiero el pretérito perfecto... terminar las acciones es una forma de tener, al menos, la sensación de que desempeñaste un papel, aunque el papel ese sólo sea darle mas vidilla a la vagancia.
Tal vez la facultad primordial para que esto no se cumpla sea el amor propio... pero eso es imprescindible para vivir.. y luego.. "el que venga detrás que las enderece"….
Tal vez la facultad primordial para que esto no se cumpla sea el amor propio... pero eso es imprescindible para vivir.. y luego.. "el que venga detrás que las enderece"….
lunes, 4 de junio de 2007
sábado, 2 de junio de 2007
...ELLA...QUE NO YO...
Tenía los ojos negros, más que negros, renegridos. Hacía horas que había pintado sus ojos del color de la noche, y el cansancio, la sensación de pérdida de tiempo y también el paso de éste, terminó convirtiendo sus ojos en enanas carboneras. Aquella noche ni siquiera había llorado, solo que llevaba todo el día sintiendo sueño, en verdad, aquella pinta que ahora tenía no era más que el resultado de sus fracasos, o tal vez de su nueva forma de vida; tan pensada y tan poco perfilada, aquella existencia tan vana… aquella forma de estar que la convertía en golfa.
Él siempre estaba por allí, con sus piernas delgadas y sus mandíbulas prominentes, siempre pendiente de aquella golfa que nunca dejaría de serlo.
Ella, casi siempre comía chicle o saboreaba caramelos, intentando, de ese modo, esconder el sabor de otras bocas.
Una musiquilla moderna conseguía hacerla bailar, movía sus caderas al compás de aquel perrero reggeaton que la hacía aún más puta. Todas las miradas masculinas centraban entonces en sus contoneos, dejando las caras de bobos para cuando la situación requiriese una mirada sensual o un movimiento aún más erótico… Ellas también la miraban, pero de otro modo, retenían en sus adentros aquellas formas de seducir para luego ensayarlas en soledad, aunque ellas sabían que nunca iban a mirarles así…
Su boca tampoco pasaba desapercibida… el labio inferior más grande que el de arriba, unos labios que guardaban recuerdos de muerdos agresivos y callejones oscuros. Unos labios que arroparon miles de bocas inexpertas, que enseñaron a besar a otras bocas que se alejaban con la rabia de saber que ella no repetía quedadas.
Él seguía estando por allí, siempre expectante, siempre mostrándose el admirador más fiel a todo lo suyo, y ella, ella sólo le miraba de vez en cuando, cuando aquel payaso se empeñaba en llamar la atención del mundo para que quitasen sus sucias miradas de encima de ella, enseñaba su sexo y convertía conversaciones convencionales en monólogos graciosos que entretenían a un público que se divertía a costa de aquella pareja.
Ella seguía siendo golfa. No podía evitarlo, poco le faltaba para ser la muñeca hinchable de todas aquellas manos mantecosas que alternaban caricias elegantes con sobadas placenteras.
Ahora lo entiendo, a ella le gustaba ser así de puta. Ella vivía cada magreo como el final de algo, tal vez, todos los días se propusiese ser menos marioneta, pero cada vez lo era más… sólo podía moverse cuando alguien le daba movimiento… Ella le tenía a él, pero a veces se creía que sólo estaba vestida si los brazos de alguno la cubrían, aquella forma tan suya, era un buen método para tener el armario lleno…
Las preferidas miradas para ella eran las de aquellos chiquillos medio quinquilleros de camisetas estrellas y medallones colgando, es por eso, que ella amaba aquella ciudad pacense.
Entonces yo pensaba que estaba muerta… pero ahora sé que ni siquiera estaba vacía, sigue teniendo los ojos negros y sigue llena de pintura reseca de otros días…
Él siempre estaba por allí, con sus piernas delgadas y sus mandíbulas prominentes, siempre pendiente de aquella golfa que nunca dejaría de serlo.
Ella, casi siempre comía chicle o saboreaba caramelos, intentando, de ese modo, esconder el sabor de otras bocas.
Una musiquilla moderna conseguía hacerla bailar, movía sus caderas al compás de aquel perrero reggeaton que la hacía aún más puta. Todas las miradas masculinas centraban entonces en sus contoneos, dejando las caras de bobos para cuando la situación requiriese una mirada sensual o un movimiento aún más erótico… Ellas también la miraban, pero de otro modo, retenían en sus adentros aquellas formas de seducir para luego ensayarlas en soledad, aunque ellas sabían que nunca iban a mirarles así…
Su boca tampoco pasaba desapercibida… el labio inferior más grande que el de arriba, unos labios que guardaban recuerdos de muerdos agresivos y callejones oscuros. Unos labios que arroparon miles de bocas inexpertas, que enseñaron a besar a otras bocas que se alejaban con la rabia de saber que ella no repetía quedadas.
Él seguía estando por allí, siempre expectante, siempre mostrándose el admirador más fiel a todo lo suyo, y ella, ella sólo le miraba de vez en cuando, cuando aquel payaso se empeñaba en llamar la atención del mundo para que quitasen sus sucias miradas de encima de ella, enseñaba su sexo y convertía conversaciones convencionales en monólogos graciosos que entretenían a un público que se divertía a costa de aquella pareja.
Ella seguía siendo golfa. No podía evitarlo, poco le faltaba para ser la muñeca hinchable de todas aquellas manos mantecosas que alternaban caricias elegantes con sobadas placenteras.
Ahora lo entiendo, a ella le gustaba ser así de puta. Ella vivía cada magreo como el final de algo, tal vez, todos los días se propusiese ser menos marioneta, pero cada vez lo era más… sólo podía moverse cuando alguien le daba movimiento… Ella le tenía a él, pero a veces se creía que sólo estaba vestida si los brazos de alguno la cubrían, aquella forma tan suya, era un buen método para tener el armario lleno…
Las preferidas miradas para ella eran las de aquellos chiquillos medio quinquilleros de camisetas estrellas y medallones colgando, es por eso, que ella amaba aquella ciudad pacense.
Entonces yo pensaba que estaba muerta… pero ahora sé que ni siquiera estaba vacía, sigue teniendo los ojos negros y sigue llena de pintura reseca de otros días…
jueves, 31 de mayo de 2007
...ELLA...
Miles de moscas están revoloteando la mierda… la mierda sigue ahí… no se quita las asquerosas moscas de encima.
Era muy tarde… era muy tarde para todo menos para una cosa… a ella le apetecía un café…más que un café…le apetecía ese café…el café… quería sentarse de nuevo en aquel sillón, quería reír a carcajadas… todo aquello que ya le quedaba muy lejano… pero no pudo… le echaron a la calle con la misma rabia con la que ella les había echado de sus vidas… hacía tiempo que ella se había propuesto ser más egoísta, tal vez… para ver si así empezaba a ser menos ingenua… y empezó a echar gente de su vida… en una de esas tardes confesó que se había enfadado con el mundo… y que también… había roto con el pasado… ella no se daba cuenta de que no había dejado de ser ingenua… si no ,que ahora lo era aún más… miraba a su alrededor y estaba todo vacío, la muchedumbre representaba su soledad… ella estaba harta de fumarse la soledad a trompicones…A veces escuchaba esa voz… a veces esa voz le hacía recordar lo que fue, cada vez que leía aquel poema que hablaba de adolescentes la pena le mataba, le quedaba los ojos haciendo chiribitas, apuntando llanto…aunque desde que era dura no lloraba… ni siquiera lloró con la muerte de seres queridos… ¡estaba seca!... le gustaba hacerse a la idea de que eran las situaciones las que le habían secado…
Tenía la sensación de que todo era un sueño, a veces también le dolía la cabeza… y ella… creía que era por la presión atmosférica… con el tiempo descubrió que era la nostalgia la que le hacía estar en ese estado…
Creyó haber roto con el pasado… y descubrió que había roto con una parte de ella… Nunca más volvió a espantarse las moscas… se quedó como aquella mierda del principio… aguantando las patitas y los zumbidos de moscardones verdes… por si acaso… por si acaso le daba por querer escuchar después el zumbido de aquellos seres… y ya fuese demasiado tarde…
Era muy tarde… era muy tarde para todo menos para una cosa… a ella le apetecía un café…más que un café…le apetecía ese café…el café… quería sentarse de nuevo en aquel sillón, quería reír a carcajadas… todo aquello que ya le quedaba muy lejano… pero no pudo… le echaron a la calle con la misma rabia con la que ella les había echado de sus vidas… hacía tiempo que ella se había propuesto ser más egoísta, tal vez… para ver si así empezaba a ser menos ingenua… y empezó a echar gente de su vida… en una de esas tardes confesó que se había enfadado con el mundo… y que también… había roto con el pasado… ella no se daba cuenta de que no había dejado de ser ingenua… si no ,que ahora lo era aún más… miraba a su alrededor y estaba todo vacío, la muchedumbre representaba su soledad… ella estaba harta de fumarse la soledad a trompicones…A veces escuchaba esa voz… a veces esa voz le hacía recordar lo que fue, cada vez que leía aquel poema que hablaba de adolescentes la pena le mataba, le quedaba los ojos haciendo chiribitas, apuntando llanto…aunque desde que era dura no lloraba… ni siquiera lloró con la muerte de seres queridos… ¡estaba seca!... le gustaba hacerse a la idea de que eran las situaciones las que le habían secado…
Tenía la sensación de que todo era un sueño, a veces también le dolía la cabeza… y ella… creía que era por la presión atmosférica… con el tiempo descubrió que era la nostalgia la que le hacía estar en ese estado…
Creyó haber roto con el pasado… y descubrió que había roto con una parte de ella… Nunca más volvió a espantarse las moscas… se quedó como aquella mierda del principio… aguantando las patitas y los zumbidos de moscardones verdes… por si acaso… por si acaso le daba por querer escuchar después el zumbido de aquellos seres… y ya fuese demasiado tarde…
